jueves, 30 de enero de 2020

LA MOTIVACIÓN LABORAL


¿Qué es la motivación?

La motivación hace que un individuo actúe de una determinada manera. Es una combinación de procesos intelectuales, fisiológicos y psicológicos que decide, en una situación dada, con qué vigor se actúa y en qué dirección encauza su energía.




Tipos de motivación

Hay diferentes tipos de motivación, por ejemplo, según el origen del tipo de interés del trabajador tendríamos:
  • Motivación intrínseca: 
         Que se genera a partir de factores internos de la persona, como puede ser la propia satisfacción personal del empleado.
  • Motivación extrínseca: 
         Que es inducida por elementos externos al sujeto, como un aumento de salario o un reconocimiento público.


También hay que diferenciar respecto al estímulo percibido:
  • Motivación positiva: 
         Cuando se configura como un premio o recompensa.
  • Motivación negativa: 
         Si la conducta del individuo es asociada como una amenaza o castigo.

Y por último en función del nivel de necesidad que experimenta el sujeto:
  • Motivación primaria: 
         Cuando la persona actúa para satisfacer sus necesidades básicas.
  • Motivación social: 
         Si la conducta del trabajador está provocada por su afán por ser aceptado en el ámbito social.

Factores que influyen en la motivación
  • Puesto de trabajo: 
         Este factor depende del puesto de trabajo que se le ofrezca al empleado, si puede          aspirar a crecer y si se encuentra cómodo en él.

  • Onboarding: 
         Algunas organizaciones lo implementan para que el nuevo trabajador se integre             perfectamente y de forma inmediata a la empresa. Así con este tipo de procesos el empleado se siente parte de la empresa desde su inicio.

  • Ambiente de trabajo: 
         Crear un clima laboral agradable entre los integrantes de la compañía es necesario, para así aumentar la comodidad y satisfacción de los empleados en sus puestos de trabajo y que se sientan identificados con los valores de la empresa.

  • Autonomía en el trabajo: 
         El empleado se sentirá esencial e importante en sus labores dentro de la empresa si se le dan responsabilidades y se le permite la participación, así aportando ideas para que la empresa pueda mejorar con la visión de los empleados.

  • Condiciones laborales: 
         Los empleados se sienten motivados según su salario, si tienen primas por objetivos, horarios flexibles, conciliación laboral, personal y todas las demás condiciones que  se incluyan en el contrato de trabajo.